Clases de cocina personalizada

PLETZLAJ FUSIÓN: CON CEBOLLA CARAMELIZADA Y PEPERONCINO

Los pletzlaj son una especie de pizzetas típicas de la comida judía (ver “Pletzlaj Según la Bobe Berta“), que tradicionalmente se cubrían con cebollita frita, granos de sal gruesa y, si el presupuesto lo permitía, semillas de amapola. En esta oportunidad, y como tenía cebolla caramelizada, se me ocurrió emplearla para prepararlos, conjutamente con un poco de peroncino, estoy seguro que ni la bobe Berta ni demás antepasados tomarán esto como una herejía…Salieron muy sabrosos! Para 9 pletzlaj de 50 g aprox c/u:

– 250 g de harina + adicional  para espolvorear

– 150 cc de agua
–   25 cc de aceite
–   10 g de levadura fresca
–     1 cucharada de miel
–  1/2 cucharadita de sal
–     4 cebollas caramelizadas
–        peperoncino a gusto

Para caramelizar la cebolla: las cortamos en juliana delgada y salteamos a fuego muy suave en una cacerola con un poco de aceite mezclando cada tanto. Si tenemos suficiente paciencia, al término de unos 60´ la cebolla se comenzará a tornar de un color amarronado, señal que ya está caramelizada, basta probarla. Si deseamos acelerar el proceso, luego de 30´ añadimos una cucharadita de azúcar y una vez caramelizó, si la encontramos muy dulce le adicionamos un chorro de vinagre de vino.
Hacemos una corona con la harina y en su centro mezclamos el agua con la levadura y la miel; vamos llevando con cuidado la harina hacia el centro, mezclamos, adicionamos la sal y el aceite y amasamos hasta obtener una masa suave y sedosa, unos 10´.

Bollamos y dejamos reposar en bol cubierto hasta que duplique su volúmen, unos 60´.

Volcamos la masa sobre una superfice apenas enharinada, hacemos un chorizo y dividimos en 9 partes iguales; bollamos, cubrimos y dejamos reposar por 15´.

Presionamos cada bollo con la mano hasta lograr unas piezas redondas de 10 a 12 cms de diámetro; cubrimos y dejamos reposar nuevamente por unos minutos (dependerá de nuestras preferencias, si las deseamos más esponjosas más tiempo, más delgadas y crocantes menos); los pinchamos con un tenedor (así lo hacía la bobe Berta), distribuimos por encima la cebolla caramelizada y un poco  peperoncino (sugiero emplearlo con moderación) y llevamos a horno bien caliente y unos 250´ de temperatura por 5´a 8´.

Retiramos y dejamos orear sobre rejilla, el tiempo que logremos resistir la tentación…

Podemos comerlos calientes, tibios o fríos, en cualquier caso son deliciosos…

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