Un risotto sencillo y muy reconfortante, de esos que llenan la cocina de aroma mientras se preparan. Los champiñones aportan profundidad de sabor y el parmesano termina de darle esa textura cremosa tan característica. En esta versión se emplea tomillo (puede ser fresco o congelado), una de las hierbas que mejor acompaña a los hongos. La receta, para 3 a 4 personas según sea o no plato único:

Ingredientes
– 200 g de champiñones frescos, fileteados
– 220 a 240 g de arroz carnaroli o arborio
– ½ cebolla colorada mediana, picada bien fina
– 1 diente de ajo en láminas delgadas
– 1 cucharadita de tomillo (fresco o congelado)
– ½ taza de vino blanco seco
– ¾ litro aprox de caldo de ave o vegetal, bien caliente
– 50 g de manteca fría en cubos
– 40 g de queso parmesano o buen queso sardo rallado
– 1 cucharada de aceite de oliva
– 1 cucharada de perejil fresco picado (opcional)
– sal y pimienta negra recién molida
Preparación
1. En una sartén amplia derretimos 20 g de manteca con un pequeño chorrito de aceite de oliva y salteamos los champiñones 4 a 5 minutos a fuego medio‑alto, hasta que comiencen a dorarse ligeramente. Retiramos y reservamos.
2. En otra sartén o cacerola amplia calentamos el aceite de oliva con 15 g de manteca y salteamos la cebolla colorada picada con una pizca de sal. Agregamos el tomillo y cocinamos a fuego bajo durante unos 5 minutos, hasta que la cebolla quede transparente y suave. Incorporamos el ajo y cocinamos medio minuto más.
3. Incorporamos el arroz, mezclamos bien y lo dejamos 1 a 2 minutos, hasta que los granos se vean nacarados y bien calientes.
4. Vertemos el vino blanco, mezclamos y dejamos que el alcohol se evapore.
5. Comenzamos entonces a agregar el caldo de a cucharones, removiendo cada tanto. Cada cucharón se incorpora cuando el anterior haya sido casi absorbido, cuando el arroz “lo pida”.
6. Continuamos la cocción unos 16 a 18 minutos, hasta que el arroz esté cremoso pero aún al dente.
7. Cuando falte 1 o 2 minutos para terminar, incorporamos los champiñones salteados con su jugo.
8. Apagamos el fuego, agregamos la manteca restante y el parmesano rallado, mezclamos bien para emulsionar y lograr la típica textura cremosa del risotto.
9. Tapamos la olla y dejamos reposar 1 minuto. Ajustamos sal y pimienta y, si lo deseamos, terminamos con perejil fresco picado antes de servir.
10. Servimos inmediatamente, preferentemente en platos precalentados.
Consejo
El risotto ideal debe quedar cremoso y ligeramente fluido, lo que en la cocina italiana se conoce como textura “all’onda”: al mover el plato el arroz se desliza suavemente, como una pequeña ola.
¿Te gustaría aprender a preparar este plato en una experiencia privada?
En El Arte de Amasar podés cocinar paso a paso, aprender nuevas técnicas y luego disfrutar una cena preparada por ustedes.
Las experiencias son privadas y personalizadas, ideales para parejas, cumpleaños o grupos de amigos.