Con masa casera de trigo, polenta instantánea y pimentón ahumado · Tartera de 23 cm
| Rinde | Molde | Horno | Tiempo total |
| 4–6 porciones | Tartera 23 cm | 180–190 °C | ~75 min |
Una tarta de coliflor sencilla y muy sabrosa, con el atractivo color del coliflor morado y una masa casera rústica, fina y crocante. La polenta instantánea aporta textura y un sabor apenas maicero; el pimentón ahumado, usado con moderación, perfuma la masa sin tapar el relleno. Como la cantidad de coliflor es moderada, el secreto sigue estando en un buen salteado de cebolla y en un ligue equilibrado: suficiente para completar la tartera sin volver la preparación pesada.

INGREDIENTES
Para la masa casera
- 150 g de harina de trigo refinada
- 50 g de polenta instantánea
- 4 g de sal fina (¾ cucharadita)
- ½ cucharadita de pimentón ahumado
- 40 g de aceite de girasol u oliva suave
- 80–85 g de agua, preferentemente tibia
- Harina extra para estirar
Para el relleno
- 350 g de flores de coliflor morado
- 1 cebolla mediana, picada
- 1 diente chico de ajo fresco picado, o ½ cucharadita de ajo deshidratado granulado (opcional)
- 2 cucharadas de aceite de oliva o girasol
- 4 huevos grandes
- 150 g de ricota cremosa o queso crema
- 80–100 g de queso parmesano rallado, o similar
- Sal, pimienta negra y nuez moscada, a gusto
- 1 cucharada de pan rallado, avena fina o queso rallado para espolvorear la base (opcional)
PROCEDIMIENTO
1. Preparar la masa. Mezclar en un bol la harina, la polenta instantánea, la sal y el pimentón ahumado. Agregar el aceite y frotar apenas con los dedos o mezclar con cuchara hasta distribuirlo. Incorporar 80 g de agua y unir sin amasar de más; agregar los 5 g restantes solo si la masa queda seca o se desgrana. Debe quedar tierna, maleable y no pegajosa.
2. Descansar. Formar un bollo, cubrir y dejar descansar 20–30 minutos a temperatura ambiente. Este descanso hidrata la polenta y facilita el estirado. Si no hay tiempo, se puede estirar de inmediato, pero la masa queda más pareja con unos minutos de reposo.
3. Calentar el horno. Precalentar el horno a 180–190 °C.
4. Cocinar el coliflor. Separar el coliflor en trozos chicos. Cocinar al vapor o en muy poca agua hirviendo con sal durante 4–5 minutos, o en microondas: colocar en un bol con 2–3 cucharadas de agua, tapar bien y cocinar a potencia máxima durante 3–4 minutos. Las flores deben quedar tiernas pero firmes; pasarlas de cocción hace que suelten más agua y pierdan color.
5. Escurrir y picar. Escurrir el coliflor en un colador durante varios minutos. Si quedó húmedo, secar con papel de cocina sobre una tabla. Luego picar groseramente, dejando algunos trocitos visibles.
6. Saltear la cebolla. En una sartén, calentar el aceite y cocinar la cebolla con una pizca de sal a fuego medio, hasta que esté tierna y apenas dorada. Si se usa ajo fresco, agregarlo al final y cocinar solo 30 segundos, para que perfume sin quemarse. Si se usa ajo deshidratado, agregarlo junto con la cebolla durante el último minuto de cocción; se hidrata solo en la sartén.
7. Preparar el ligue. En un bol, batir los huevos con la ricota o el queso crema. Incorporar el queso rallado, pimienta negra y una pizca de nuez moscada. Salar con prudencia, porque el queso ya aporta sal.
8. Unir el relleno. Agregar el coliflor y la cebolla salteada al ligue. Mezclar con cuidado para no desarmar completamente las flores. Probar y ajustar la sazón.
9. Estirar y forrar la tartera. Estirar la masa de 2–3 mm de espesor, forrar una tartera de 23 cm y recortar el excedente. Pinchar la base con un tenedor. Si la masa se resquebraja en los bordes, unirla con los dedos; es normal que una masa con polenta sea algo menos elástica que una masa solo de harina.
11. Armar la tarta. Espolvorear la base, si se desea, con una cucharada de pan rallado, avena fina o queso rallado. Volcar el relleno y emparejar la superficie.
12. Hornear. Hornear durante 35–40 minutos, hasta que la masa esté dorada y el centro se note firme.
13. Reposar antes de cortar. Dejar reposar la tarta 10 minutos fuera del horno. Ese reposo permite que el relleno termine de asentarse y las porciones salgan más prolijas.
CONSEJOS TÉCNICOS
- La proporción 150 g de harina + 50 g de polenta instantánea mantiene el 25% de polenta sobre el total de secos. Aporta textura sin volver la masa arenosa ni difícil de estirar.
- Con 40 g de aceite y 80–85 g de agua, la masa queda entre crocante y tierna. Si se busca una base más seca y quebradiza, puede bajarse el aceite a 35 g y subir apenas el agua si hiciera falta.
- El pimentón ahumado conviene usarlo con moderación: en la masa funciona muy bien como perfume de fondo, pero en exceso puede dominar el sabor delicado del coliflor morado.
- El coliflor morado conserva mejor el color si se cocina poco. El microondas en bol tapado es la opción más práctica y eficiente: menos agua, menos tiempo y mejor retención del color.
Nota del chef
Mi versión recomendada: masa casera con 150 g de harina, 50 g de polenta instantánea, 40 g de aceite, 80–85 g de agua, sal y un toque de pimentón ahumado; relleno con 300 g de coliflor morado, 1 cebolla mediana, 4 huevos grandes, 150 g de ricota cremosa y 80–100 g de queso semiduro rallado. Queda una tarta firme, sabrosa y con una base más personal que la tapa comprada, sin complicar demasiado la preparación.