Esta tarta está pensada para una masa simple al aceite, sin huevo, sin manteca y sin parmesano. La polenta aporta una textura apenas rústica y ayuda a que la base tenga buen cuerpo aun sin precocción. El relleno usa tanto las flores como los tallos del brócoli, bien picados, para aprovechar sabor y textura.

Rendimiento
1 tarta mediana, de 6 porciones.
Ingredientes
Masa al aceite con polenta
- 125 g de harina 0000 (refinada)
- 75 g de polenta fina o instantánea
- 40 ml de aceite de oliva suave o aceite neutro
- 75/80 ml de agua caliente
- 5 g de sal fina
- Pimienta negra, opcional
Nota: si la harina absorbe mucho, agregar 1 cucharada extra de agua. La masa debe quedar blanda y maleable, no seca ni pegajosa.
Relleno de brócoli
- 1 brócoli grande, 550–600 g en crudo, usando flores y tallos tiernos
- 1 cebolla grande, 200–220 g
- 2 dientes de ajo
- 4 huevos
- 200 g de queso crema
- 50 g de parmesano rallado fino
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal fina
- Pimienta negra
- Nuez moscada, poca
- Ralladura fina de limón, opcional
Preparación
1. Preparar la masa
Mezclar la harina, la polenta y la sal en un bol. Agregar el aceite y frotar con los dedos hasta que la mezcla quede apenas arenosa.
Incorporar el agua caliente de a poco y unir sin amasar de más. La masa debe quedar flexible, lisa y fácil de estirar. Tapar y dejar descansar 20 minutos a temperatura ambiente.
El descanso es importante porque la polenta termina de hidratarse y la masa se vuelve más dócil.
2. Preparar el brócoli
Lavar y escurrir bien los brócolis. Separar las flores, pelar los tallos si la piel está fibrosa y picarlos chico.
Cocinar las flores y los talllos picados en bol tapado en microondas por unos 5 minutos, hasta que las flores estén tiernas pero no sobrecocidas. Conservar sobre un colador de modo que se vayan escurriendo.
3. Hacer la base de sabor
Picar la cebolla fina y rehogarla en aceite de oliva con una pizca de sal durante 10–12 minutos, hasta que esté transparente y apenas dulce. Agregar el ajo picado y cocinar 1 minuto más, sin dorarlo.
Incorporar el brócoli a la sartén y cocinar 2–3 minutos para terminar de evaporar humedad. Retirar del fuego y dejar entibiar. Retirar las flores, al menos la mayor parte.
4. Mezclar el relleno
En un bol, batir los 4 huevos con el queso crema hasta integrar. Agregar el parmesano, pimienta, nuez moscada y, si se usa, una pequeña cantidad de ralladura de limón.
Sumar el brócoli picado con cebolla y ajo ya tibios. Probar la sal teniendo en cuenta que el parmesano aporta salinidad.
5. Armar la tarta
Aceitar apenas la tartera. Estirar la masa fina, de unos 3 mm, y cubrir la base y los bordes.
Volcar el relleno y por encima distribuir las flores de brócoli. Espolvorear con un poco de parmesano rallado.

6. Hornear
Hornear en horno precalentado a 180 °C durante 38–45 minutos, sobre rejilla baja o posición media-baja. Esta ubicación ayuda a que la base se cocine bien sin necesidad de precocción.
La tarta está lista cuando el relleno está firme en los bordes, apenas elástico en el centro y la masa se ve seca y cocida en el borde superior.
Dejar reposar 15–20 minutos antes de cortar. El reposo mejora el corte y evita que el relleno pierda humedad.
Puntos técnicos importantes
- Usar los tallos: aportan sabor, cuerpo y evitan desperdicio; solo hay que retirar partes fibrosas.
- Escurrir bien el brócoli: es el punto más importante para que la base no se humedezca.
- No precocinar la masa: con esta fórmula al aceite, bien estirada y horneada en la parte baja del horno, funciona correctamente.
- No exceder el queso crema: 200 g alcanzan para dar cremosidad sin volver pesada la tarta.
- Reposar antes de cortar: con 4 huevos, el relleno termina de estabilizarse fuera del horno.
Resultado esperado
Una tarta de base fina y rústica, con leve textura de polenta, relleno cremoso pero firme, sabor claro a brócoli, cebolla dulce, ajo suave y fondo salino de parmesano.