Una forma simple y rápida de preparar sardinas en freidora de aire. Se cocinan enteras y sin eviscerar sobre papel de horno perforado, lo que permite una buena circulación del aire y facilita la limpieza. Acompañadas con una ensalada fresca, resultan un plato liviano, sabroso y muy equilibrado.

Ingredientes, 1 persona
Para las sardinas
- 6 sardinas enteras congeladas (≈ 65 g cada una)
- ½ limón en rodajas finas
- 1 diente de ajo muy picado
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de perejil fresco picado (opcional)
- sal gruesa o en escamas, a gusto
- pizca de pimienta negra
- papel de horno perforado para freidora de aire
Para la ensalada fresca
- hojas de lechuga
- 1 zanahoria chica rallada
- un puñado de repollo colorado en juliana fina
- tomates cherry
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- unas gotas de limón y unas gotas de aceto balsámico
Preparación
- Precalentar la freidora de aire a 200 °C durante 3 minutos.
- Si las sardinas están congeladas, descongelarlas previamente en la heladera o en agua fría dentro de una bolsa cerrada.
- Secar bien las sardinas con papel de cocina. Opcionalmente, eviscerarlas tomándolas de la cola y tirando de la cabeza.
- Colocar en la cesta de la freidora un papel de horno perforado.
- Distribuir sobre el papel algunas rodajas finas de limón.
- Colocar las sardinas enteras, acostadas y sin amontonarlas.
- Rociar con aceite de oliva y añadir sal gruesa y una pizca de pimienta.
- Cocinar en la freidora de aire a 200 °C durante 7–8 minutos, hasta que estén cocidas y apenas doradas.
- Retirar, espolvorear el ajo picado y, opcionalmente el perejil fresco, y servir de inmediato.
Ensalada para acompañar
Mientras se cocinan las sardinas, preparar una ensalada fresca y crujiente mezclando lechuga, zanahoria rallada, repollo en juliana fina y tomates cherry.
Aliñar justo antes de servir con aceite de oliva, sal y unas gotas de limón o vinagre.
Servir las sardinas recién hechas acompañadas con la ensalada fresca. Resulta un plato simple, aromático y muy equilibrado.