Esta quiche la comí alguna vez en Francia, me pareció riquísima y quise replicarla; pero dada la cantidad de grasa que emplean estos deliciosos platos (así siempre son ricos, claro), decidí experimentar con preparaciones más livianas: hacer por ejemplo una masa con la mitad de la manteca, reemplazar la crema por el yogur, etc. Este es un desafío que salud y figura de mis comensales y la mía propia (principalmente!) siempre agradecen. Una cocina más responsable, no? El resultado en este caso ha sido más que auspicioso, salió rebuena la quiche!
RELLENO
– 1/2 kg de endivias
– 150 de gruyere rallado
– 3 huevos
– 150 g yogur natural
– 1 cucharada de manteca
– Sal , pimienta y nuez moscada
Lavamos y escurrimos las endivias y cortamos en rodajas delgadas; rehogamos a fuego lento en una sartén con un poco de manteca y aceite de oliva removiendo de vez en cuando hasta que se tiernicen; dejamos entibiar.
Extendemos la masa y forramos la tartera pinchando la base con un tenedor; cubrimos con la mitad del gruyere rallado y disponemos por encima las endivas.
Batimos los huevos con el yogur natural, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada y vertemos sobre la preparación; esparcimos por encima el resto del queso rallado.
Cocinamos en horno medio alto por 25′; sevimos tibia acompañada de ensalada de hojas verdes.
Acabo de probarla solito en casa (claro, son las 17.00 de un sábado precioso), me parece de-li-cio-sa.
Les recomiendo enfáticamente que prueben hacerla. Y me cuenten cómo les salió, daaale.
