Ivan y Armando, determinados a abrir una (buena) pizzería, decidieron tomar algunas clases en El Arte de Amasar y hoy tocó, entre algunas otras, esta fugazzeta rellena: super rica, super porteña y súper….calórica! Y, para colmo, super difícil parar de comerla…
– 500 g de harina 000
– 20 g de levadura fresca
– 25 cc de aceite
– 1 cucharadita de sal
– ½ kg de cebolla cortada en fina juliana
– 150 g de muzzarella rallada
Colocamos las cebollas cortadas en juliana en un bol con agua fría y 1 cucharada de sal.
Hacemos una corona con la harina y la sal por fuera y en su centro volcamos el agua y disolvemos la levadura; echamos con cuidado la harina al centro, mezclamos hasta integrar, volcamos sobre una superficie de trabajo apenas enharinada y amasamos por 5´. Añadimos el aceite y continuamos amasando por otros 5´ hasta obtener una masa suave y sedosa.
Bollamos, colocamos en un bol pincelado con aceite, cubrimos y dejamos levar unos 60´ hasta que duplique su volumen.
Desgasificamos, dividimos en un bollo de 2/3 y otro de 1/3, cubrimos y dejamos reposar por 15´a 30´.
Con la ayuda de un palote estiramos la otra masa del diámetro de la pizzera, la cubrimos y sellamos los bordes.
Escurrimos la cebolla, la aceitamos un poco y distribuimos sobre la pizza, deberá parecer muy abundante; esparcimos por encima algunos granos de sal gruesa.
Horneamos a 200* por unos 30´, los primero unos minutos sobre la piedra si tenemos, o sobre la base del horno para darle “piso” y luego en la rejilla media.

Muy buena Saul\”. Gracias por tanto!!. Alumnos Armando e Ivan…
Gracias muchachos, un gusto tenerlos como alumnos! Slds