– 3 huevos
– 3 cucharadas de azúcar
– 300 g de queso mascarpone (o…)
– 150 g de café bueno y muy fuerte
– 50 g de licor de café (algunos le ponen menos)
– 12 / 14 vainilllas
– 2 cucharadas de cacao amargo.
– algunas gotas de esencia de vainilla
Batimos a blanco las yemas con el azúcar y la esencia de vainilla; incorporamos el queso mascarpone y mezclamos bien (aquí un secreto secretísimo: si “no consiguen” masacarpone, lo reemplazan con uno tipo mendicrim con más unas gotas de limón…). Batimos las claras a punto nieve y las integramos, primero una parte mezclando bien, para igualar densidades, y luego el resto mezclando con cuidado y siempre en la misma dirección.
Ponemos el café y el licor en una cubeta y bañamos las vainillas de a una procurando que no les quede mucho líquido. Las vamos colocando sobre un molde del ancho de las vainillas y un largo de 25 cms; cubrimos con la mezcla, luego con otra capa de vainillas presionando bien y por encima el resto de la mezcla. Mis comensales-amigos-milongueros parece que no están a dieta: no quedó nada! (Y siguieron insistiendo con que soy mejor cocinando que bailando tango…).

no se a uds pero a miii las fotos si me tientan!
No podés publicar algo tan rico!!!! y además de fácil!!! Yo veo las fotos y me da hambre!!!! Voy a probarlo sin dudas!