Clases de cocina personalizada

PAN CON CALABAZA Y CINCO ESPECIAS

Este pan, casi “de autor”, lo preparé ayer para un evento, buscaba un pan distinto, sabroso, aromático y en lo posible sorprendente. Nunca lo había hecho ni imaginado siquiera antes pero la fortuna volvió a acompañar y resultó un éxito, con un excelente desarrollo y una mezcla de sabores y aromas complejo y atrapante. El polvo de cinco especias empleado es una mezcla de especias propio de la cocina china compuesto habitualmente por clavo, canela, pimienta, nuez moscada (o anís) y jengibre. Para 2 panes en moldes de 30 x 12cms:

– 800 g de harina común o de fuerza

– 400 cc de agua
– 300 g de calabaza pelada y rallada
–   20 g de levadura fresca
–     1 huevo
–     1 cucharadita colmada de polvo de 5 especias
–     1 cucharada de miel
–    30 g de sal

En un bol disolvemos la levadura en el agua junto con la miel y la mitad de la harina y esperamos unos 30´ a que comience a levar.

Adicionamos el resto de los ingredientes reservando un poca de calabaza rallada para decorar, mezclamos, volcamos sobre superficie de trabajo enharinada y amasamos por unos 15´ hasta que la masa se torne suave y sedosa y ya no se nos pegue en las manos (siempre observaremos adicionar la menor cantidad de harina posible).  Hacemos un bollo, colocamos en un bol grande pincelado con aceite, cubrimos y dejamos levar hasta que duplique su volúmen, unos 60´.

Una vez levó, volcamos la masa sobre la superficie de trabajo apenas enharinada, desgasificamos, dividimos en 2, bollamos, cubrimos y dejamos reposar por 15´. Encendemos el horno.

Presionando con las manos hacemos un rectángulo con cada bollo, volcamos los lados myores hacia el centro, presionamos, repetimos la operación, sellamos bien y con un ligero vaivén vamos estirando el rollo hasta la longitud del molde.

Colocamos las piezas en los moldes pincelados con aceite o enharinados, pintamos o rociamos con agua, decoramos con la calabaza rallada, efectuamos los cortes, cubrimos y dejamos levar por unos 30´ en ambiente cálido y sin corriente de aire.

Llevamos a horno prehumidificado y 200* de temperatura por unos 30´, hasta que haya adquirido un color dorado intenso y su base suene hueca. (A veces es conveniente a mitad del horneado rotar los panes, los hornos a gas particularmente no hornean muy parejo…)

Retiramos del horno y dejamos orear sobre rejilla.

Resultó un excelente pan, liviano, tierno, de sabor complejo y muy aromático!

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