Clases de cocina personalizada

RAVIOLONES MUY VERDES DE ESPINACA, MUZZARELLA Y PROVOLONE

Estos raviolones-muy-verdes, con espinaca en la masa y espinaca, muzzarella y provolone en el relleno resultaron, al decir de mi amigo Eugenio a quien tuve el gusto de invitar a degustarlos, sensacionales (espero se digne ratificarlo fehacientemente…); por mi parte, si tuviera que ponerles un puntaje no les pondría menos de “9”, me parecieron riquísimos. Los acompañé con una sauve salsa de tomates y ajo, un poco de buen parmesano rallado y el infaltable chorro de aceite de oliva. Para 4 personas:


MASA
– 300 g de harina 0000 (refinada)
–   50 g de semolina
–     2 huevos grandes
–     3 cucharaditas de aceite
– 100 g de hojas de espinacas lavadas y escurridas
– 1/2 cucharadita de sal
–     1 pizca de pimienta blanca

RELLENO
– 500 g de hojas de espinaca lavadas y escurridas
– 150 g de muzzarella en trozos pequeños
– 150 g de provolone en trozos pequeños
–     1 huevo grande
–        sal y pimienta negra recién molida

SALSA
–     6 tomates perita maduros pelados
–     2 dientes de ajo picados
–     4 cucharadas de aceite de oliva
–        sal y pimienta negra recién molida

Preparamos la masa del modo habitual (ver: “Masa para pasta al huevo, técnicas basicas“), salvo los siguientes detalles:
– Cocinamos al vapor o en microondas las hojas de espinaca y las escurrimos bien
– Las procesamos junto con los huevos la sal y la pimienta antes de mezclarlos con las harinas
– Empleamos un 20% de semolina
– Estiramos la masa hasta el penúltimo punto de la máquina y no el último como habitualmente
Para el relleno, blanqueamos apenas las hojas de espinaca o cocinamos unos pocos minutos al vapor o microondas, escurrimos, picamos y mezclamos con los quesos troceados (también podemos procesar todo conjuntamente con el huevo; salpimentamos.

Ponemos una tira de masa sobre el molde elegido, con una cuchara o manga vamos colocando el relleno, rociamos ligeramente con agua, cubrimos con otro tira, presionamos con los dedos para sacar un poco el aire y luego con un palo marcamos en los bordes. Volcamos sobre superficie enharinada y si no terminaron de separarse nos ayudamos con un cortapastas; reservamos cubiertos con un repasador. (La masa remanente podemos volver a estirarla si nos sobre relleno)

La salsa es muy sencilla: pelamos los tomates y procesamos; en una sartén salteamos los ajos picados a partir de aceite fría (para que no se quemen), incorporamos los tomates y cocinamos a fuego suave, mezclando cada tanto hasta que se reduzca aprox a la mitad; salpimentamos.

Ponemos a hervir abundante agua con sal y una vez rompió a hervir hechamos dentro los ravioles y cocinamos bien al dente, unos 3`; escurrimos, volcamos dentro de la sartén con la salsa a fuego suave, mezclamos y servimos de inmediato en platos precalentados, rociando por encima parmesano recién rallado, pimenta negra y un chorro de aceite de oliva (podemos también emplear una fuente de mesa precalentada).

Una pasta relativamente clásica y exquisita!

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