Clases de cocina personalizada

RAVIOLES DE BATATA CON MANTECA NEGRA, ACETO Y TOMILLO

Hace tiempo que tenía “en cartera” esta pasta, cuya idea, bastante modificada, fue tomada de www.epicurious.com, pero  no me parecía adecuada para el verano porteño, esperaba un poco más de fresco… Es una pasta con un sabor bien interesante aunque, desde ya, a alguna gente no necesariamente le vaya a gustar; a mi hermana Elisa que ofició de degustadora le gustó mucho y se le ocurrió que resultaría un muy buen acompañamiento de un cerdo especiado…parece una buena idea, porqué no?. Para 4 porciones, como plato principal:

MASA
– 200 a 220 g de harina 0000 (la más refinada)
–     2 huevos grandes
–     1 cucharada de aceite
–     1 cucharadita de sal + 1 pizca de pimienta blanca

RELLENO
–  3/4 kg de batata dulce
–     1 yema + 1 clara de huevo
–     1 cucharada colmada de perejil picado
–     1 cucharadita de jugo fresco de limón
–        sal, pimienta negra, nuez moscada
–     2 ó 3 clavos de olor para el agua

SALSA
–  75 g de manteca
–    3 ó 4 cucharadas de aceto balsámico (según gusto)
–     1 cucharada colmada de hojas de tomillo fresco(podría ser también salvia)
–     1 cucharada de almendras
–        sal y pimienta negra

Preparamos la masa del modo habitual, ver “Masa para Pasta al Huevo, Técnicas Básicas“; para armar la pasta ver por también “Agonolis Caseros…Técnicas Básicas“.

Hervimos las batatas con cáscara en agua con sal, (también podemos asarlas o cocinarlas en microondas) y una vez tiernas las dejamos unos minutos a fuego suave dentro de la olla y sin agua para que pierdan un poco de humedad. Las pelamos y hacemos un puré incorporando el perejil picado, sal pimienta, nuez moscada (abundante) y la yema del huevo.

Con una manga o cuchara vamos poniendo el relleno sobre una tira de masa y, ya que lo tenemos, pincelamos los bordes con la clara del huevo. Cerramos con la otra tira , damos forma y cortamos con cortapastas o empleando un molde.

Ponemos a hervir abundante agua con sal y los clavos de olor (1litro de agua y 10 g de sal gruesa por c/100 g de pasta).

En una sartén pequeña y sin agua ni aceite, tostamos las almendras a fuego suave por un par de minutos; las partimos luego groseramente con la ayuda de un mortero, o procesadora o cuchillo.

 Ponemos la manteca en una sartén y cocinamos por 3′ ó 4′ hasta que comience a oscurecerse, echamos dentro las hojas de tomillo (o salvia), mezclamos, retiramos, incorporamos el aceto balsámico y salpimentamos.

Hervimos la pasta al dente, la retiramos, escurrimos , mezclamos con la manteca aún caliente y emplatamos floreando con las almendras picadas.

Espero alguien se anime a hacer esta pasta y lo comente, es un plato relativamente sencillo de preparar. A quienes la probamos nos gustó mucho!

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