Clases de cocina personalizada

RAVIOLES DE BROCOLI Y MUZZARELLA: AL OLLIO Y CON SALSA DE TOMATE, ACEITUNAS Y ALBAHACA

Estos ravioles de brócoli y muzarella son definitivamente deliciosos; los pensé y preparé con una salsa de tomates, albahaca fresca y aceitunas negras y quedaron muy buenos; los probé luego sólo con oliva y parmensano y también quedaron muy buenos, unos más intensos otros más delicados. Recomiendo ambos acompañamientos y recomiendo también jugar con algunas otras combinaciones que les tienten tales como oliva y ajo,  tomate y albahaca, tomate y ajo, etc., en todos los casos saldrá un plato muy apetecible.

Para 4 personas:
MASA
– 330 g de harina
–     3 huevos grandes
–        aceite de oliva c/n
–   1/2 cucharadita de sal + pizca pimienta blanca
RELLENO
– 400 g brócoli
– 200 g muzarella
–     1 cucharada de aceite de oliva
–      1 diente de ajo picado
–        sal, pimienta, nuez moscada
SALSA
– 500 g tomates maduros
–     1 diente de ajo picado

–   12 hojas grandes de albahaca

–   12 aceitunas negras picadas
–        parmesano recién rallado

Preparamos la masa del modo habitual (ver “Masa para Pasta al Huevo”).

Separamos las flores de los brócolis, cortamos los tallos en trozos pequeños y blanqueamos en agua hirviendo o 5′ en microondas; reservamos.
Salteamos el diente de ajo picado en un poco de aceite, incorporamos los brócolis, mezclamos y continuamos la cocción por  2′. Dejamos enfriar, añadimos la muzarella troceada y procesamos para formar una pasta.

Con una cucharita o manga vamos poniendo la mezcla sobre una tira de masa guardando una distancia regular, cubrimos con la otra ligeramente humedecida, presionamos con los dedos alrededor de los rellenos de modo que no quede aire y se adhiera la masa; con un cortapasta cortamos según forma y tamaño deseado.

Para la salsa en una sartén grande salteamos el diente de ajo en el aceite, incorporamos los tomates previamente procesados, cocinamos por 10′, añadimos las hojas de albahaca picadas y las aceitunas troceadas, continuamos la cocción por 2’ó 3′ y condimentamos a gusto.
Cocinamos la pasta en abundante agua con sal y cuando esté al dente escurrimos y volcamos sobre la sartén, mezclamos y emplatamos esparciendo por encima parmesano recién rallado, un chorro de aceite de oliva y pimienta negra.
Alternativamente, calentamos aceite de oliva en una sartén grande y volcamos dentro la pasta al dente no del todo escurrida; mezclamos y servimos esparciendo por encima abundante queso parmesano, un poco de pimienta y, si les gusta como a mí, un poco pimentón picante (o dulce).
Como comentaba al principio son unos ravioles que resultan muy sabrosos tanto con una salsa de sabores intensos y contrastantes como con simplemente un buen aceite de oliva y parmesano; es cuestión de probar aquello que nos siente mejor para justamente esa comida

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