viernes, 19 de agosto de 2016

PLETLAZ DE CEBOLLA Y AMAPOLA, RECORDANDO RECETAS DE FAMILIA

Ayer una coterránea, "natural de Moisés Ville..."compartió en Facebook unos pletzlaj que preparó sobre una receta de El Arte de Amasar de hace más de 5 años y que tenía completamente olvidada, gracias Teresita G.! La vuelvo a publicar con algunos pequeños ajustes y en memoria y honor de Mamá Golde, Bobe Berta y tantas otras mamás y bobes que con nada de plata y mucho de amor hacían exquisiteces inolvidables tales como estos pletzlaj: un poco de harina, aceite, cebolla, semillitas de amapola cuando había y no mucho más. Para 12 pletlaj de unos 10 cms de diámetro:

- 500 g de harina común
- 300 cc de agua
- 100 cc de aceite (1/2 para la masa y 1/2 para las cebollas)
-   15 g de levadura fresca
-     1 cucharadita de sal para la masa + adicional para las cebollas
-     1 cebolla
-        semillas de amapola

La preparación de la masa es similar a la de una pizza "rápida": en un bol mezclamos  la levadura con el agua y la mitad de la harina, esperamos de 15'a 30' hasta que comience a espumar, incorporamos el resto de la harina con la sal, mezclamos hasta integrar y finalmente agregamos el aceite. Volcamos sobre la superficie de trabajo, amasamos unos minutos, bollamos y dejamos levar en un bol cubierto hasta que duplique su volumen, unos 60'.

Mientras, pelamos la cebolla, la cortamos en media juliana delgada y colocamos en un bol con el aceite..

Encendemos el horno, deberá estar bien caliente al momento del horneado.

Volcamos la masa sobre la superficie de trabajo enharinada, hacemos un chorizo de 2 cms de diámetro, cortamos 12 trozos de aprox 80 g c/u, bollamos y dejamos reposar al menos 15'.

Con la mano aplanamos cada bollo y con los dedos le vamos dando forma redondeada; los colocamos sobre una asadera grande previamente engrasada o enharinada, los pincelamos con aceite, pinchamos con tenedor (así hacía la bobe Berta...), distribuimos por encima abundante cebolla, un poco de sal y, opcionalmente, semillas de sésamo.

Horneamos en horno a temperatura máxima por unos 10' hasta que las cebollas se vean doraditas y la base bien cocida, crocante.

Para mamá Golde y sus hermanos, comer los pletzlaj que hacía bobe Berta en el horno de barro era toda una fiesta, un manjar de los Dioses, según me cuenta...Se lo creo, absolutamente.

Me lleno de emoción al reescribir esto, recordando, simplemente...