lunes, 16 de mayo de 2016

PIZZA A LA PIEDRA DE PERAS, QUESO AZUL, CEBOLLA COLORADA, ALMENDRAS TOSTADAS Y RÚCULA

Siguen habiendo muy ricas peras en Buenos Aires, buena razón para incorporarlas también en una pizza a la piedra como esta, con exquisitos contrastes de sabores y texturas. La receta, por si se tientan...:


MASA (para 4 pizzas medianas rectangulares)
- 500 g de harina 0000 (refinada)
    10 g de levadura fresca
- 300 cc de agua
-    2 cucharadas de aceite de oliva
-    1 cucharadita de sal
 - 1/4 cucharadita de pimienta blanca

INGREDIENTES, por pizza
- 1 peras grande maduras, en rodajas
- 75 g de queso azul desgranado
- 25 g de almendras
- 75 g de muzzarella rallada o en trozos pequeños
-   1 cebolla colorada en rodajas delgadas
-   1 cucharada de aceite de oliva = adicional para regar la pizza
-      Hojas de rúcula fresca para decorar
-      Salsa de tomates frescos (ver abajo)
-      Sal, pimienta negra recién molida y peperoncino (o, en su defecto, ají molido)

Hacemos una corona con la harina y la sal por fuera y en su centro volcamos el agua y disolvemos la levadura; incorporamos con cuidado la harina y cuando comienza a formarse la masa agregamos el aceite.

Amasamos por unos minutos cuidando la masa quede bastante húmeda, casi pegajosa; cubrimos y esperamos unas 2 hs hasta a que duplique su volumen. 

La salsa de tomates propuesta es simplemente tomate maduro procesado y condimentado con sal pimienta, orégano, ají molido y un poco de aceite de oliva. Si no es época de tomates o estamos muy apurados podemos también emplear tomate triturado de buena calidad.

En una sartén sin aceite tostamos las almendras hasta que comiencen a tostarse despidiendo su aroma característico, de 5’a 10’; retiramos, dejamos enfriar y picamos groseramente.

En una sartén con 2 cucharadas de aceite de oliva salteamos a fuego bajo las rodajas de cebolla colorada hasta que estén bien tiernas, unos 10’.

Pasado el tiempo de levado volcamos la masa sobre la superficie de trabajo, desgasificamos, dividimos en 4, bollamos y dejamos reposar en superficie enharinada y cubiertos al menos por 30´ y hasta unas 2 hs (al emplear poca levadura la masa se mantiene relajada y sin levar por bastante tiempo).

Encendemos el horno con mucha anticipación, las piedras refractarias deben estar tan calientes como sea posible.

Con la mano o ayuda de un palote estiramos los bollos bien delgados dándoles forma rectangular y alargada (ello facilitará cortar porciones pequeñas que podrán tomarse con la mano para comerlas).

Pincelamos con la salsa de tomates y con una pala vamos colocando las pizzas de inmediato sobre la piedra del horno muy caliente y a máxima temperatura. La idea es marcarlas de 3´ a 5´, dependiendo del horno, de modo de facilitar el trabajo al momento de recibir a los comensales.

A la hora del servicio distribuimos sobre la pizza la muzzarella, la cebolla colorada, las rodajas de pera y por encima el queso azul desgranado, las almendras troceadas y un poco de peperoncino.

Horneamos sobre la piedra bien caliente y horno a máxima temperatura hasta que el queso se haya gratinado y la masa se vea crujiente.

Retiramos, distribuimos por encima las hojas de rúcula, pimentamos, regamos con aceite de oliva, cortamos y servimos de inmediato.



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